Conducir con una tasa de alcohol elevada y caer en un control te puede traer grandes problemas con la justicia. A partir de ese momento, vas a tener que enfrentarte a un juicio por alcoholemia del que puedes salir mejor o peor parado. Además, actualmente se trata de un delito muy perseguido y que se tramitará con bastante agilidad. En efecto, no son buenas noticias para ti si te encuentras en esta situación.
Pero, ¿qué es exactamente este delito?, ¿cómo puedes defenderte y qué clase de juicio tendrás? En esta completa guía te lo explicamos absolutamente todo para que sepas cómo actuar y puedas obtener los resultados más favorables para ti.
¿Qué es el delito de alcoholemia?
El delito de alcoholemia está relacionado con la conducción de vehículos bajo los efectos del alcohol, algo que conlleva sanciones y que está penado de diversos modos según los resultados de las pruebas realizadas y otros agravantes. Concretamente, hablamos de un delito cuando un test de alcoholemia supera los 0,60 miligramos por litro de aire aspirado.
Lo común es que, en diferentes puntos, te puedas encontrar con controles policiales en la carretera que se dedican a realizar las pruebas a los conductores y comprobar su estado al volante. Se efectúan mediante alcoholímetros en los que se debe soplar durante el tiempo marcado para obtener resultados. En la pantalla digital se observa finalmente el dato que releva si la cantidad de alcohol supera los límites legales.
Cuando ofrece un dato positivo, se pasa a efectuar otra prueba diferente y un poco más precisa a modo de verificación. En este caso se va a emplear un etilómetro que funciona de un modo un parecido, soplando un par de veces durante un breve lapso de tiempo. En este caso, el resultado se expone en forma de ticket, generando de esta forma una prueba del delito. A partir de ahí, puedes solicitar otra prueba a modo particular, haciendo un análisis de sangre o de orina.
¿Cómo defenderme en un juicio por alcoholemia?
¿Te han parado en un control y has dado positivo?, ¿necesitas defenderte en un juicio por alcoholemia? En este caso, lo mejor que puedes hacer es acudir a un abogado penalista que conozca bien este tipo de procedimientos. En nuestro país puedes encontrar un despacho especializado en ello llamado Garanley, encontrarás un montón de información en su web garanley.com. Son una serie de abogados penalistas muy familiarizados con los delitos de alcoholemia que dominan muy bien este ámbito y te pueden asesorar, defender e informar con mucha eficiencia. De hecho, tienen una larga lista de éxitos en clientes con casos de alcoholemias a sus espaldas.
La ayuda profesional puede marcar una diferencia muy grande en la resolución de tu caso, pues hay sanciones que llegan a ser bastante más negativas que otras. Se trata de las siguientes:
- Sanción administrativa con pérdida de puntos, retirada del permiso de conducir y multa de hasta 500 euros.
- Privación del derecho a manejar un vehículo de 1 a 4 años.
- Cárcel de 6 a 12 meses.
- Multa de 6 a 12 meses.
- Trabajos para la comunidad hasta 90 días.
- Decomiso del vehículo cuando se considera que este es un instrumento para ejercer el delito de alcoholemia.
Como es evidente, las consecuencias son muy dispares entre una simple multa, trabajos a la comunidad o pena de prisión, por lo que contar con una buena defensa profesional es clave para conseguir la sanción menos problemática para ti.
¿Cuánto tarda en salir un juicio por alcoholemia?
Al dar positivo en un test de alcoholemia, cuando no se han generado otros conflictos como los siniestros y los daños materiales, se celebrará lo que se conoce como un juicio rápido. Todas las partes deben recibir su correspondiente citación en un plazo máximo de 15 días desde la realización del test y, con suerte, en un par de semanas se puede estar celebrando el juicio.
En los casos en los que hay otros componentes más complejos, como daños que se han causado a otros vehículos, a materiales de la vía pública o a terceras personas, va a ser un poco más complicado. Los plazos se alargarán y puede depender en gran medida de la saturación que haya en ese momento en los juzgados, así como la agilidad de los trámites.
¿Prescribe un juicio por alcoholemia?
Lo cierto es que un juicio no puede prescribir de por sí, aunque sí lo pueden hacer los delitos por los cuales te encuentras en situación de ser juzgado. El plazo va a depender de las penas máximas que se puedan alcanzar en ellos, por eso cada tipo de delito tiene su momento de “caducidad”.
Hay un baremo para los delitos cuya pena máxima no supera los 5 años de prisión. Como el delito por alcoholemia nos propone penas con 4 años de privación de libertad como límite, entra en esta categoría. Para estos casos prescribe precisamente pasados los 5 años desde que se cometió dicho delito.
¿Qué es un juicio rápido por alcoholemia?
El juicio rápido por alcoholemia es un procedimiento legal que se efectúa con una mayor agilidad respecto al juicio ordinario. Lo que se pretende con esta modalidad es que el proceso resulte más ágil y se resuelva de la manera más eficiente que sea posible. De hecho, los trámites suelen ser más sencillos y siempre se favorece el acuerdo entre las partes implicadas.
Estas son las principales características del juicio rápido por alcoholemia:
- Todo el procedimiento tiende a ser más ágil que los juicios ordinarios.
- La persona acusada va a comparecer ante un juez en un plazo moderado de tiempo para obtener una rápida respuesta.
- Es muy común que se busque el acuerdo entre las partes, lo que a veces supone la obtención de una pena algo más reducida.
- Las pruebas presentadas en el juicio rápido son menos cuantiosas con el fin de abreviar los tiempos, algo que puede favorecer también al acusado del delito de alcoholemia.
En general, tener un juicio rápido suele ser una buena noticia. Significa que no ha habido daños significativos, que vas a conocer la resolución en un plazo de tiempo moderado y que tienes más oportunidades para llegar a un acuerdo beneficioso.




















